Biocombustible

Soluciones de energía renovable

Durante las últimas tres décadas, el cambio climático y sus efectos han ganado atención mundial. La mayoría de las naciones líderes han acordado que se debe reducir las emision global de CO2 y que es necesario encontrar alternativas a los combustibles fósiles dañinos. Los científicos de centros de investigación y universidades están trabajando para desarrollar soluciones energéticas sostenibles para optimizar las tecnologías energéticas actuales. Como resultado, se han desarrollado muchas tecnologías energéticas sostenibles.

Hasta hoy, las energías solar y eólica han demostrado ser las soluciones sostenibles más comunes. Debido al desarrollo de nuevas metodologías, el uso de biocombustibles está aumentando. Esta nueva tecnología permite la conversión de biomasa en combustibles que pueden generar energía. Los más reconocidos incluyen el bioetanol, el biodiesel y el biogás.

Los biocombustibles se clasifican en cuatro generaciones diferentes. Cada generación se refiere a las materias primas de biomasa. La materia prima se define como cualquier material biológico renovable que puede usarse directamente como combustible o convertirse en otra forma de combustible o producto energético. Los beneficios de los biocombustibles incluyen la gestión económica, medioambiental, de almacenamiento y de residuos.

Los biocombustibles de primera generación se producen de las materias primas de biomasa que pueden utilizarse como alimento o residuos como aceite puro, azúcar, almidón o residuos de aceite para freír. Los ejemplos incluyen bioetanol, aceite vegetal puro, biodiesel y biogás. La fermentación y la transesterificación se utilizan como procesos de conversión durante la producción de estos biocombustibles.

Los biocombustibles de segunda generación se producen de las materias primas que no se pueden utilizar como alimento, como el material lignocelulósico. Estos tipos de biocombustibles son el bioetanol, los biocombustibles sintéticos y el biogás. Como procesos de conversación durante esta producción se utilizan la fermentación, la gasificación y la pirólisis rápida.

Los biocombustibles de tercera generación son una mejora directa de la segunda generación. Por ejemplo, la atención se centra en el material lignocelulósico que produce la mayor conversión de biocombustibles, como las algas.

En la cuarta generación, las emisiones de CO2 se capturan y almacenan para utilizarlas como materia prima en las plantas destinadas a producir biocombustibles.

La filtración se puede utilizar en general para:

  • eliminar el polietileno y otros plásticos del aceite animal
  • eliminar esteroles
  • eliminar los glucósidos
  • pretratar el aceite para que quede lo suficientemente limpio como para convertirlo en biodiesel
  • blanquear el aceite animal
  • eliminar el azufre del aceite animal
  • eliminar las proteínas del aceite animal
  • eliminar absorbentes como sílice
  • eliminar fósforo
  • eliminar monoglicérido
  • eliminar tensiones
  • eliminar ceras y encías, lavar, secar y purificar productos finales como biodiesel y glicerina
  • eliminar los hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP)»